Las mañanas pueden resultar caóticas en casa cuando tenemos
que salir a determinada hora para ir a trabajar, al cole o la guarde.
Los niños no siempre colaboran en poder salir a nuestra
hora. Tienen sueño, no tienen hambre, no se quieren vestir…
Siempre pueden surgir imprevistos que nos retrasen, se
derrama la leche, no hay agua o luz… Estas cosas no se pueden evitar y
trataremos de llevarlas lo mejor posible, pero hay otras cosas que sí podemos
hacer para que la mañana no se convierta en un caos:



