- Mamá, yo quiero una mascota!!!
- No cariño, tus amiguitos tienen casas más grandes y las mascotas están a gusto, en nuestra casa estarían más incómodos.
- Vaaaale
Buff, menos mal.
Pero de repente un día, a nuestra vecina, la amiguita de mi hija, le regalaron un canario, y claro:
- Mamá, yo quiero una mascota!!!
Ahora no teníamos excusa, así que, nos pusimos a pensar en qué tipo de mascota era mejor para nosotros.