miércoles, 22 de abril de 2015

EL CONSULTORIO DE MAMÁ: RESPUESTAS 4

Una semana más os traemos las respuestas a las consultas recibidas en el Consultorio de Mamá.
Espero que os sean útiles y si tenéis alguna consulta que hacernos, estaremos encantadas de recibir vuestras preguntas en el email del consultorio (consultoriomamy@gmail.com).

Como veréis, las citas con vuestros hijos son un constante en las respuestas de Nuria. Y es que un gesto tan sencillo como pasar un rato en exclusiva con ellos, puede lograr grandes cosas. Yo os conté mi experiencia aquí.


Esta vez son más consultas, así que, os dejo con ellas:



Hola, mi nombre es Celina y soy mama de dos niñas y un niño de 9 5 y 2 años respectivamente.
Mi problema es que mi hija de casi 5 años no logro que vaya al baño, realmente nunca aprendió del todo, lo máximo que duró yendo fueron dos semanas cuando tenía tres años y ahora ya no va solo que uno la mande y realmente ya no se qué hacer. He intentado de todo absolutamente todo y nada da resultado quisiera que me orientaran un poco porque ya estoy desesperada.
Yo sé que no es incontinencia porque me doy cuenta cuando quiere ir al baño y si no la mando se hace encima.
Gracias por leerme y espero su respuesta.

Hola Celina, quizá sería de ayuda saber cuántas veces se le escapa al día el pipí. El control de esfínteres puede estar relacionado con la maduración de la vejiga y es músculo de esfínter (que ya mencionas que no es así) pero también es indica malestar emocional causado por celos, inseguridad.
¿La mandas siempre tú al lavabo? ¿Desde el principio? Es posible que simplemente se haya acostumbrado a que tú le digas cuando tiene que ir y que espere a que se lo digas siempre.

Mi consejo es que confíes en ella y permitas que sea ella quién decida ir al baño. Si siempre eres tu quién le dice cuando ir ella puede creer ciegamente que no es capaz de darse cuenta sola, y si lo es. Ten una pequeña charla y explícale que a partir de ahora ya no la avisarás, que ella es capaz, que confías en ella. Si se le escapa no pasa nada, se cambia, tú la ayudas, sin reproches ni malos gestos, y enfocándote a buscar la solución con su ayuda. Permítele al menos un mes de margen, pero estoy segura que en cuanto dejes de estar tu pendiente enseguida empezará a tomar conciencia de sus necesidades.

Por otro lado, si pudieras dedicar 15 minutos al día o 1 hora a la semana para estar a solas con ella le ayudarías a sentirse importante. A veces los medianos no encuentran su sitio. No son los pequeños ni tampoco los grandes, se encuentran literalmente en el medio y no saben por qué son especiales. Si le prestas atención concentrada durante esos minutos le ayudarás a sentirse segura y en el caso que la inseguridad le esté afectando al control de esfínteres, le ayudarás a superar la etapa.

Te dejo un artículo sobre esto que puede ayudarte:

Independientemente de esto que te cuento, sería conveniente que acudieras a un especialista, especialmente si pasado un mes no notas ningún cambio.

Un abrazo,
Nuria.


Hola. Tengo un niño de casi 6 años que ha atravesado unos años con muchos cambios. Entrada al cole de mayores. Discusiones de pareja. Cambio de cole otra vez por cambiarnos de ciudad. Llegada de su hermana. Es un niño amado. Durante sus primeros cuatro años ha sido el rey. No hay más niños en la familia cercana. Así que ha tenido todo. Eso sí, con normas y límites claros. Cuando llegamos a Fuenlabrada, donde residimos, a pesar de que el cambio fue a mejor para todos, tuvo que hacerse con un nuevo grupo en el cole y nueva profesora. Ésta es de la vieja escuela, su evaluación de Daniel era negativa, ponía caras tristes, silla triste, rompía dibujos si estaban mal, borraba y borraba, lo llevaba a la clase de los pequeños cuando no quería trabajar. El refuerzo positivo brillaba por su ausencia. Yo el primer año no caí en que la profe era así y por lo que ella me decía creí que tenía algún problema. Actualmente está con una sustituta y ha cambiado mucho pero lo que aún no consigo es que tenga seguridad en sí mismo. No sabe jugar en grupo sin pelear, discutir o enfadarse. Cuando se frustra ya no pega pero da patadas a las cosas o contesta mal. Quiero ayudarle y borrar todo el mal que le hemos hecho. Que se relaje y atienda porque es muy nervioso. No para de hablar. Siento que si no le atiendo cuando él lo pide se siente rechazado. ¿Cómo puedo ayudarle a que mejore su autoestima y no se relacione de este modo con los demás?
Mil gracias!

Hola!
La verdad es que es un gran trabajo el que tenéis por delante.  Los cambios en la primera etapa de la infancia, si no se hacen en el seno de una familia fuerte y sin discusiones pueden afectar a la seguridad del niño, pero por otro lado también está la propia personalidad del niño y es posible que sin cambios ni discusiones de pareja estuviese pasando por la misma etapa en la que está ahora. Así que mirad hacia adelante. Son muchísimas las cosas que te podría decir y no sé ni por dónde empezar!!

Sobre la autoestima te dejo una serie de enlaces a unos capítulos que hablan justamente de eso. Mi consejo es que apliques todos los puntos que encontrarás en ellos.

Por otro lado, como vía de canalización de la ira, necesita que le enseñéis una manera adecuada de hacerlo: por ejemplo chutar una pelota a una pared exterior dónde no haya nadie, dar golpes en un saco de boxeo, realizar cualquier actividad física y enérgica aceptable para la situación. Junto a eso, ayudarle a expresar sus emociones y a decir lo que siente para que aprenda a liberar la ira a través de la expresión oral. El dibujo, la escritura y la música también ayudan a canalizar y liberar emociones.
Si estás presente en esos momentos un abrazo puede contener la emoción y canalizarla a través de la relajación que genera el contacto físico.
Explícale todas estas cosas que puede hacer en los momentos de enfado poco a poco, en momentos tranquilos y dale opción a que escoja que quiere hacer cuando esté enfadado, y luego, ayúdale a recordarlo en la medida de lo posible.

Un abrazo fuerte!
Nuria.


Buenos días!
Soy mama de una niña que cumplirá 3 años en mayo y acabo de tener hace 18 días un niño.
Navegando por internet he encontrado vuestros blogs que me encantan y me he decidido a consultaros porque la verdad no se qué hacer.
Mi hija es una niña con muchísimo carácter, es nerviosa y activa, es habladora, divertida y con una gran capacidad de desarrollo cognitivo! Siempre la ha costado mucho obedecer pero desde que el hermanito ha llegado la situación se ha complicado. Ella le quiere mucho, le abraza, le besa y le dice lo mucho que le quiere. Nosotros notamos que hay momentos que está más nerviosa de lo normal, la cuesta mucho ir al cole por las mañanas (termina tirándose al suelo o llorando para entrar), se ha vuelto más desobediente e incluso en algunos momentos desafiante. Desde el principio mi marido y yo teníamos claro que con la llegada del hermano la dedicaríamos tiempo, intentaríamos normalizar la situación e intentamos no cambiarla sus hábitos. Yo la doy toda la atención que puedo y todo mi cariño! Intento cuando esta ella prestarla más atención a ella que al bebe pero aún así parece no ser suficiente.
Por favor, os rogaría que me aconsejarais vosotras que tenéis experiencia en cómo afrontar esta nueva situación. Ver que mi hija lo puede estar pasando mal me entristece muchísimo y no sé cómo manejarlo!
Muchas gracias por vuestra ayuda!
Saludos

Hola.
Lo primero de todo decirte que es algo muy normal, que lo más raro sería que no hubiese experimentado ningún cambio en su conducta (sobre todo por la edad que tiene tu hija). Así que lo primero de todo deciros que intentéis tomaros esta etapa en su vida como parte de su desarrollo normal.

Por otro lado, es muy conveniente tener una media hora diaria para estar solas tú y ella. Una media hora en la que no os interrumpan, así que necesitareis que sea una hora en la que tengáis ayuda en casa por si se despierta el bebé. En esa media hora tiene que ser un rato especial y de atención plena, que ella sepa con antelación que va a suceder: por ejemplo contar un cuento todas las noches, hacerle un masaje después de la ducha…...pídele opinión y dale a elegir entre dos actividades por ejemplo.

Además de esto, podéis realizar alguna actividad juntas fuera de casa, papá también puede tener una cita especial con ella a la semana, pero sea lo que sea que hagáis, debe de ser algo que implique colaboración y contacto: hacer una pizza, manualidades, ir a nadar….

Por último, lo más clásico pero muy efectivo: el implicarla en el cuidado del bebé. ¿Qué tal si le pides que te ayude a elegir la ropa que vais a ponerle? Puedes darle a escoger entre dos pantalones, dos jerséis, dos zapatos….opciones limitadas pero con las que tengas en cuenta su opinión.
También puedes pedirle ayuda para el resto de rutinas: el baño, el cambio de pañal…si se lo planteas como que tú necesitas su ayuda y que ella es una pieza clave seguro que le gustará ayudar.

Y poco más te puedo contar, porque a pesar de que apliquéis todos los consejos del mundo, los celos ante la llegada de un hermanito son una fase que hay que pasar, que no desaparecen, y que se estabilizan pasado un tiempo de adaptación a la nueva situación. Para los niños es un cambio muy grande que de repente llegue un nuevo miembro a la familia y que además, necesite de tantos cuidados.

Un abrazo muy fuerte,
Nuria.

  
Hola!
Acabo de descubrir vuestro blog y la verdad es que siento un poco de esperanza.
Tengo un hijo de 5 años y medio al que siempre he criado en el respeto, en el acompañamiento en sus llantos y logros, con colecho y lactancia exclusiva hasta los 5 años a pesar de las críticas de todo el mundo, osea respetando su ritmo.
Para eso tanto su padre como yo nos hemos preparado con toda la literatura a nuestro alcance de Montessori Rebeca wild, Rosa Jove, Carlos González... Así como charlas y cursos y rodeándonos de gente que seguía la misma filosofía para ayudarnos.
A pesar de eso siempre ha sido un niño de alta demanda, negativo, con grandes miedos y que no quería estar solo nunca y sobre todo los dos primeros años de su vida lloraba todo el tiempo... Aunque había sido un embarazo complicado (un primer cáncer d mi madre y su operación) y un parto con cesárea a pesar de estar en la clínica Acuario.
Decir q vivimos en Madrid, donde no tenemos familia por lo que no tenemos ayuda para respaldarnos y poder coger aire... tampoco en Andalucía pues mi madre finalmente falleció y con la familia de mi marido no podemos contar pues no nos respalda ni respeta en la crianza, lo que más bien nos ha supuesto siempre un lastre.
Pero todo cambió cuando en octubre de este año tuvimos nuestro segundo hijo que además vino con problemas respiratorios;  por lo que los primeros 4 meses tuve que dormir con él en una butaca y aún ahora con 6 meses la mitad de la noche la tenemos que pasar en el salón.
Aunque al principio parecía que no había celos, por supuesto que aparecieron y aunque por su edad podía expresar lo que no le gustaba (que le diéramos besos al bebé, que no le gustaba qué le cogiéramos, que durmiéramos con él, a pesar de que dormimos los cuatro en la misma habitación...)
A veces le hace daño y cosas como taparle la nariz, que sabe que no nos gusta y es peligroso, pero no hay forma.
Y en cuanto se quedan a solas y piensa que no le vemos, le pega.
Es muy difícil atender a un bebé con un niño que hace todo para molestarme y yo no puedo pararle xq siempre tengo al bebé encima.
Aunque intentamos siempre pedirle por favor que pare su comportamiento, varias veces, hasta que perdemos la paciencia. También cuando podemos y el cansancio nos deja, lo abrazamos y besamos, pero aún así los días son una lucha.
Quería saber su opinión y si nos puede ayudar!
Gracias!

Hola,
Pues este es un caso parecido al que acabamos de comentar en la anterior pregunta y claramente son celos. (si lees la respuesta puedes coger ideas en cuanto a implicar a tu hijo en la ayuda del cuidado del bebé).

Los celos no desaparecen, podemos gestionarlo pero es una emocione y es necesario que los aceptemos. Los celos es una emoción secundaria compuesta por el miedo (miedo a perder a los padres) y por el enfado (enfado hacia esa personita que me está fastidiando). Así que hay dos emociones que gestionar.

La primera, el miedo, podéis gestionarla preguntándole directamente si tiene miedo a perderos, a que no le queráis. Cómo habéis dicho tiene mucha capacidad para expresar y eso es un gran aliado. Algo también que puede ayudarle a superar su inseguridad o miedo a perder vuestro amor es el que tengáis citas semanales con él y los momentos del día que podáis cuando el bebé duerma o pueda quedarse con su padre o otra persona. Un cuento antes de dormir, solos tú y él, un masaje…..pídele que te ayude a decidir lo que quiere hacer. Lo mismo 
con las citas.

Te dejo un artículo acerca de esto, que ya puse arriba:

Por otro lado tenemos la ira y la conducta que tiene (pegar). Cuando niño tiene una conducta de lastimar a alguien (física o verbalmente) está queriéndonos decir que se siente herido. Da igual el motivo, no tiene porque ser un detalle en concreto, pero puede que el que su hermano necesitara tanta atención los primeros meses  y el pasará a un “segundo plano” (porque para ellos es así aunque nosotros intentemos que no lo sea) le haya hecho sentirse muy mal.
Por un lado su conducta necesita un límite, está claro que no puede pegar a su hermanito, no puede hacerle daño o romper cosas, y por otro lado necesita que reconozcáis su emoción.
Para los momentos en que os encontréis que ha pegado a su hermano o le ha hecho algo, aunque sea difícil,  atended primero a él, ya que dentro de sí tiene un nudo en el estómago, una gran emoción que no sabe gestionar.  Lo primero que podéis hacer es poneros a su altura y reconocer su emoción, por ejemplo con un: “vaya, veo que estás dolido” o “…que te ocurre algo”…. “quieres darme un abrazo”. Después pídele ayuda para comprobar cómo está su hermano. 
Os dejo otro artículo por si os puede resultar también de utilidad:

Intenta explicarle en momentos de calma o a través de cuentos qué puede hacer cuando se sienta así, intentar analizar que sensaciones nota en su cuerpo antes de pegarle al hermano, etc.


Hay muchas cosas que podéis hacer para ayudarle, pero sin duda establecer citas con él y mantener momentos de atención concentrada con él son lo que le van a ayudar a recuperar la confianza en sí mismo.  Y sobre todo no olvidéis el factor planificación, ya que las citas para los niños son como los viajes de los adultos, disfrutan planeándolas y mirando el calendario para ver cuántos días faltan, luego la hora de la cita pasa volando, la disfrutan, pero lo que realmente les ha “alimentado” ha sido la preparación y el saber que les quedan 6 días para volver a tener otra cita. 


Queríamos comentaros una cosita. 
El consultorio se está haciendo muy grande, recibimos muchas consultas y, por lo general, muy extensas. Os pedimos por favor, que en lo sucesivo, nos enviéis consultas más concretas sobre situaciones en particular que no sepáis resolver. Si no, quedan posts muy largos y que no apetecen leer y preguntas sin contestar por falta de tiempo.
Muchas gracias.


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